| Durante el siglo XX, la
arquitectura se caracterizó por su
abstracción. La actitud modernista
inundó el planeta borrando las expresiones
culturales tradicionales, dando como resultado
un internacionalismo rampante que fue introducido
a los trópicos.
Los arquitectos que lograron incorporar
vivencias del ambiente cultural y climático
local para adaptar coherentemente formas,
materiales, conceptos y valores culturales,
definieron una arquitectura que reflejó
las influencias regionales a la vez que
propuestas de soluciones contemporáneas.
El siglo XXI, arranca con una actitud sostenible
y ecológica, que define las soluciones
al exigir una actividad responsable y comprometida
con el medio ambiente. Ya no es posible
continuar construyendo y diseñando
sin atender a las exigencias planetarias.
Es importante entender y considerar las
preocupaciones permanentes de una región
y apropiarse de las soluciones exitosas.
En las edificaciones tropicales, reconocemos
primeramente, grandes aleros, techos de
fuertes pendientes, sistemas de recolección
de agua eficientes y fachadas perforadas,
como un conjunto de elementos expresivos
fundamentales, que hacen reconocible una
arquitectura de zonas húmedas, de
lluvia, de sol, de calor y sopor.
|